• New York, small format

New York, small format

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Editorial

Disponible

19,90 €
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  • Descripción
    La impresionante perspectiva de Serge Ramelli en la metrópolis de la costa este, ahora disponible por un precio especial en un formato más pequeño. Nueva York en blanco y negro del fotógrafo maestro Serge Ramelli. Impresionantes nuevas perspectivas de esta legendaria ciudad. Descubra las obras maestras fotográficas de una metrópolis increíblemente hermosa. La fotografía urbana en blanco y negro tiene un efecto único: puede dar una sensación histórica o sacar a la luz perspectivas y superficies de una manera especial. Las fotos de Nueva York de Serge Ramelli hacen ambas cosas... y mucho más. Con la mirada de su director de cine, busca localizaciones usando parámetros que evocan una atmósfera específica y construyen tensión. El horizonte de Nueva York o las típicas escenas de la calle de Nueva York se estilizan en una etapa, pero una etapa en la que no se requiere nada. Su grandiosidad se intensifica de manera que una película se reproduce automáticamente en la cabeza del espectador. Aunque es similar a Ansel Adams en técnica y expresión, Serge Ramelli es un fotógrafo contemporáneo en todos los sentidos de la palabra, experimentando constantemente con nuevas opciones técnicas. Después de París, Nueva York fue la elección de Serge Ramelli de la segunda entrega de su díptico fotográfico de paisajes urbanos contemporáneos, y ciertamente no es casualidad que el fotógrafo seleccionase esta super-ciudad como tema de su segundo libro. ¿Cómo podría faltar, él, el fotógrafo autodidacta, para rendir homenaje a la ciudad de los voluntariosos, de los hombres hechos a sí mismos y de los ingeniosos? ¿Y cómo podría este gran amante del cine haber escogido cualquier otro telón de fondo o cualquier otra ubicación cinematográfica que la de la Gran Manzana, hecha inmortal por más de un siglo de legendaria cinematografía? Un entusiasta amante de las imágenes dramáticas, Serge Ramelli está constantemente a la búsqueda de una iluminación espectacular, ya sea natural o artificial, y con su gigantesca publicidad y tablas chillones Nueva York es una ciudad casi perfecta para ello.